Esta rubia viajera entre vuelo y vuelo le gusta coger pero hoy le toca una verga muy grande. Hoy tiene tres horas para dispersarse, así que todo es rápido. Al llegar la azafata no pierde tiempo, de inmediato le muestra las tetitas con duros pezones al moreno que viene a ayudarla. Al quitar la falda se ve que ni siquiera tanga trae, está lista para ser ensartada. Luego del sexo oral se sentará para hacer una tremenda sonrisa al sentir como esa gorda poronga le abre su estrecha pero profunda vagina.